Buscar este blog

lunes, 11 de mayo de 2009

¿Por qué hacemos ciertas cosas si...?

¿Por qué hacemos ciertas cosas si no nos vienen bien?. Uf, es la eterna pregunta...aparte claro de ¿quién soy?, ¿para qué estoy aqui? y ¿a donde voy?.
En fin, qué es lo que me impulsa a hacer algo que sé que no quiero hacer, que no me va a traer buenas consecuencias y que, sinceramente, no sirve para nada ni para mí ni para los demás. 
Bueno, ahí me equivoco, si que sirve, sirve para alimentar el miedo innato que tenemos a enfrentarnos a aquellos sentimientos que no nos gustan, a esas acciones que cuestan esfuerzo y que no estamos dispuestos a realizar, miedo a ver que nos equivocamos y, en ocasiones, aunque parezca extraño, a ver como acertamos...
MIEDO. Miedo a nosotros mismos...a sentir un vacío irrellenable, a perder nuestra identidad y aquello que hemos conseguido, a no dejarnos llevar por la corriente... a cumplir nuestros objetivos, a fracasar, a triunfar...
Puedo seguir, se me ocurren muchas cosas que nos dan miedo y a ustedes seguro que se les ocurren otras tantas pero, ¿de que sirve el miedo?.

El miedo es un mecanismo de defensa natural, sentir miedo es bueno, nos pone alerta ante situaciones peligrosas y procura que nos mantengamos vivos. Pero el exceso, como en cualquier otra cosa, nos perjudica. Al final lo que hemos hecho es convertir el miedo en una forma de vida. Ha pasado de ser un instinto natural inconsciente a un estado natural de nuestra consciencia. 

Gracias a este "ascenso" (usando un simil laboral) hemos creado un sin fin de patologías (estres, dependencias, depresiones...) y un montón de puestos de trabajo (psicologos, psiquiatras...) que, por cierto,  no hacen más que convencernos de que son necesarios para afrontar esos miedos que nos atormentan y nos hacen comportarnos de una manera contraria a lo que nos dictan nuestros valores y el sentido común. Con un poquito de esfuerzo puedes llegar a la conclusión de que es un circulo vicioso que, una vez dentro te arrastra hacía su interior más profundo. Si queréis ahondar más en el tema leeros algún libro interesante como PSIQUIATRAS, PSICOLOGOS Y OTROS ENFERMOS de Muñoz Avía ó COMO DEJAR DE HACERSE PAJAS MENTALES Y DISFRUTAR DE LA VIDA de Giulio Cesare Giacobbe. El primero es un relato en tono humorístico, bastante divertido, por cierto, cuyo tema central gira en torno a lo comentado. El otro libro, dentro de la gran oferta de libros de autoayuda (mas grande de lo que parece y bastante sorprendente a tenor de algunos títulos), por lo menos, os divertireis leyéndolo en su esfuerzo de hacernos pensar por nosotros mismos de una manera sincera y, a la vez, entretenida. Cierto es que este tipo de libro, los de "autoayuda", han de ser leidos con cierta perspectiva y con el único propósito de alentar a la reflexión consciente ya que, como es lógico, si siguieramos al pie de la letra todo lo que proponen sería un caos generalizado. Este es un tema que, seguramente, trate en próximas entradas porque da para hablar largo y tendido.

Bueno, retomando el tema, quiza he sido demasiado duro con los profesionales de la salud mental, si que son necesarios solo que, algunos, estan más empeñados en justificar su existencia (como profesional y, algunos también, como personas) que en realmente guiarnos por el buen camino hacia nuestra autorrecuperación, porque, no nos engañemos, los miedos, frustraciones y demás fauna autoctona de nuestro consciente e inconsciente mas oscuro, son nuestros y de nadie más y, por lo tanto, es nuestra la capacidad de afrontarlos y superarlos al contrario que una enfermedad física, nuestra tambíen, pero que responde a unos cambios físicos que pueden corregirse con medicación o intervención (la mayoría de los casos). Por lo tanto, amigo, debo decirte que la pastilla anti-miedo-a-cualquier-cosa no existe y que, afortunadamente, la "enfermedad" del miedo y sus derivados solo puede superarse creando por nosotros mismos los mecanismos mentales adecuados. Lo bueno es que siempre tiene cura, lo malo es que nos da miedo curarnos. 

Como veis el texto gira y gira y siempre se llega a la misma conclusión...el miedo nos impide ser felices pero también nos impide no tener miedo.  Quiza pueda parecer que os estoy intentando líar o que estoy intentando quedar por encima del bien y del mal porque a mi estas cosas no me pasan y solo os afectan a vosotros, pobres mortales... Pues nada más lejos, de hecho, yo practico bastante esto del miedo y me afecta en todos los niveles de mi vida (personal, laboral...) como, quiero pensar, que a todos nos afecta en mayor o menor medida, sin ir mas lejos, esto lo digo porque me da miedo ser el único al que le pase, con lo que si a alguien no le pasa, por favor, que nos diga cómo lo hace...

En fin, acabo de releer la entrada y veo que esta empezando a ser una tortura para un posible lector (disculpad, me da miedo acabar) con lo que voy a ir acabando con unas recetas que intento, cada día, poner en práctica para sobrellevar esto del miedo y demás fanfarrias:

  • Primero es necesario saber cuándo y donde estamos. Se que suena extraño pero me explico, debo saber cuando estoy para poder saber que hacer ya que si vivo en el pasado lo único que puede pasarme es que viva aterrorizado por los errores o acciones que he cometido y que ya es imposible que pueda cambiar. Si alguno puede hacer algo hace 10 minutos para solucionar un problema que me lo díga y que me deje dar una vueltecita en la máquina del tiempo que debe tener. El pasado solo nos sirve para obtener experiencia en el presente mirándolo de manera positiva, por supuesto. Tampoco puedo hacer algo ahora que pase dentro de una hora con lo que el futuro, a no ser que seamos videntes, solo nos sirve para "guardar" nuestros objetivos y sueños. Podemos planificar el futuro pero el presente es lo que tenemos que ir consiguiendo para llegar a ese futuro, es decir, debemos encontrar los caminos que nos lleven a ese futuro y cuando se nos cierre uno, encontrar otro igual de válido o más para llegar a nuestro objetivo. En consecuencia debemos aprender del pasado y vivir el presente para asegurar nuestro futuro.
  • Algo he dicho ya pero es lo suficientemente importante como para dedicar otro punto. Debemos ser positivos (que no optimistas). Debemos quitar el NO de nuestra cabeza y pensar positivamente. Esto no quiere decir que no digamos que no a nada, por supuesto, solo decirlo de manera positiva. Es decir, de otra manera, decir que NO no es siempre negativo de hecho decir que SI siempre es más negativo aún. Se que parece complicado pero te invito a la reflexión para entenderlo. A ver, decir un SI por miedo significa que tu pensamiento te esta guiando negativamente porque no eres capaz de decir que NO. Es en el no que esta en negrita en el que quiero que te fijes, no en la contestación. También puedes decir que SI porque si eres capaz de afrontar, por ejemplo, un reto. O decir que no porque SI tienes valor de contradecir a otra persona, es decir Si eres capaz de superar el miedo a contradecir a alguien. Creo que con esto queda bastante ilustrado lo que quiero decir pero para terminar el punto una pequeña reflexión sobre lo que es capaz el pensamiento negativo: Cuando te dicen, por ejemplo, "la felicidad la conseguiras si NO PIENSAS EN UN LEÓN", ¿qué es en lo primero que piensas? y ¿cómo te sientes por ello?.
  • Otro punto, quiza consecuencia de los demás es el AUTOCONTROL. Si, hemos dicho que nuestras acciones, emociones y mecanismos mentales dependen de nosotros mismos. Es muy dificil luchar contra las emociones (qué es donde se nos ha quedado el miedo) pero estamos dotados de un arma muy efectiva para controlarlas, la razón. Es cierto que un exceso de razón te hace ser un robot sin escrupulos (si no hay razón para ello). La dualidad emoción/razón es algo que se ha tratado mucho en libros, películas, estudios... la clave, y espero no descubriros nada nuevo, es intentar equilibrar las dos partes. Esto no quiere decir que si equilibramos estas dos partes seamos perfectos, buenos, etc... para nada. Este equilibrio solo nos sirve para reaccionar adecuadamente en base a nuestros valores y principios. Obviamente, usando el simil de la balanza, las dos bandejas no pueden estar equilibradas si no se sustenta la balanza sobre algo, que en este caso, se trata de algo muy arraigado en nosotros desde que nacemos y se va puliendo en la educación basada en la sociedad en la que vivimos. Si todo va bien, durante nuestro desarrollo vamos adquiriendo unas reglas, ideales, unos patrones de conducta que aunque son dictados, como digo, por la sociedad en la que nos toca vivir, son de libre elección. Quiero decir con esto que no todo el mundo, aunque este en la misma sociedad, tiene la misma idea del bien y del mal, lo justo y lo injusto, lo caro o lo barato...depende de sus circunstancias y sus elecciones. De hecho la sociedad avanza porque existen diferencias entre todos nosotros y en la manera de vivir en base a los principios de cada uno. Me puedo extender mucho más explicando este mecanismo en el que el individuo reacciona ante el colectivo con sus armas, etc..... pero os lo dejo a vuestra curiosidad el ahondar más en el tema desde los clásicos filósofos (Platón, con su mito de la caverna y la teoría de las ideas) hasta los metafísicos y filósofos mas modernos (como Huxley y su mundo feliz, Marx, etc..). Es cierto que es un tema complejo y muy amplio en su estudio. En definitiva y, disculpadme si he divagado demasiado, lo que quiero decir en este punto es que el equilibrio entre la razón y la emoción en base a nuestros principios y valores se consigue con el autocontrol. No soy el primero que ha hecho algo de lo que se arrepiente por querer huir o llenar un vacío interior por la simple idea de no poder enfrentarme a mis miedos o mis apetencias. Para exponer esto se me ocurre un buen simil, el del vaso vacío y el sediento. Imaginate que estas en el desierto y estas sediento, de repente ves un bar, pero, como no tienes dinero, solo te ofrecen un vaso y la oportunidad de rellenarlo una vez de pepitas de oro o de agua (si, habéis pensado igual que yo, el dueño es un hijo de..., en fin). El caso es que dependiendo de tus valores y principios, tu razón (que te dicta que bebas agua) y tu emocionalidad (que te dicta que cojas el oro) elegiras una cosa u otra. Tus emociones intentarán convencer a tu razón dándole argumentos de peso como que si cojes el oro (aunque séa de dificil digestión) podrás comprar más agua y si por principio eres ambicioso será muy posible que cojas el oro. Vale quedemonos con esta opción, lo que pasará es que te "beberás" el oro algo que le viene muy mal a tu salud, por cierto, y además descubres que entre las pepitas, hay huecos con lo que, al final, no has podido llenar el vaso, sigues teniendo sed porque el oro no te ha saciado y, para colmo, el dueño te dice que hasta que no.., en fin, expulses el oro, no te va a dar nada y cuando lo hagas te dará la mitad de lo que elijas (¿pero de donde ha salido este discípulo de satan?). Mi elección la siguiente vez esta clara, despues de pasarlo fatal con sed y con dolor esperando a defecar las malditas pepitas de oro elegiría el agua y me iría de allí corriendo habiendo conseguido unos días más de vida gracias a la acuifera bebida para buscar otro bar en el que el dueño sea algo más agradable. Bien, llegado el momento de la elección, ya sin dolor por haber expulsado las pepitas, ¿sería tan clara la elección esta vez?, yo creo que no, me enfrentaría al mismo dilema si algo no cambia en mi. Pues el arma definitiva es el autocontrol que me permite no hacer aquello que me pueda dañar a mi o a los demás por mucho que emocionalmente me apetezca. La receta para el autocontrol es un vaso lleno de principios y valores, 3 cucharadas de razón (experiencia, análisis...) y 6 pizcas de emoción (automotivación, autoestima, pensamientos positivos, miedo...) si, habéis leido bien, miedo, pero ese miedo del que hablaba al principio que nos hace que no nos tiremos desde un piso 20 sin paracaidas por el mero hecho de coger un euro que se nos ha caido por el balcón. Es decir miedo instintivo. Bueno, todo esto se bate bien y se bebe, te aseguro que cuesta tragarlo (menos que las pepitas de oro) pero sienta muy bien. En definitiva, el autocontrol evitará que seas objetivo facil para adicciones, actos impulsivos y demás acciones insanas contra tu salud fisica o mental y la de los que te rodean.
  • Bueno y por fín...ser FELíZ o, por lo menos, intentarlo. Ser feliz, entendiendo la felicidad como algo nuestro, es decir, no el ideal de Felicidad, el cuál no existe, bueno, existe para los fundamentalistas llenos de Fe en cualquier Dios, o para los inocentes que no han pasado, todavía, por los duros envites de la vida. Pero obviamente tampoco esto se puede considerar felicidad. Para lo que nos atañe y lo que quiero decir es que la felicidad es relativa y, al ser así, depende de nosotros mismos, de nuestros principios, valores, circunstacias...etc. Un ejemplo, un moribundo será feliz (en circunstancias ideales de calidad de vida, quiero decir) si vive un día más. El avaricioso será feliz si gana un euro más. Obviamente son casos extremos pero nos acerca bastante al sutil y volatil concepto de Felicidad. Mas descubrimientos de la felicidad, como he dicho antes espero que no lo sean para vosotros, la Felicidad no se persigue, se consigue. ¿Cuánta gente conoces infeliz en su intento de ser Feliz?, yo conozco a mucha gente, entre los que incluyo, en ocasiones, a mi mismo. La Felicidad, igual que la Suerte y otras muchas zarandajas solo se pueden conseguir si nos movemos, actuamos, nos adaptamos, nos paramos o simplemente, esperamos, dependiendo de cuándo este viviendo, mi actitud positiva ante la vida y de mi fortaleza a la hora de seguir mis convicciones. O dicho de otra manera, seré Felíz cuando consiga encontrar un camino positivo en el presente para asegurar mi futuro usando la experiencia del pasado para conseguir el autocontrol suficiente y superar mis miedos. O, si quereis, de otra manera, seré feliz cuando consiga ser positivo ante el pasado, equilibrado en el presente y soñador para el futuro...
Como veis le podeis dar todas las vueltas que queráis, no se me ocurrió acabar de una mejor manera. Al final, lo que quiero decir, es que la felicidad esta en nosotros mismos y, permitidme un último descubrimiento, la vida que vivimos no depende de nadie solo depende de uno mismo y nuestro deber es explotarla al máximo para que tenga algún significado.
Ah, y no lo olvideis, en el camino....sed FELICES.